Desastres a última hora

Ayer estaba escuchando Dusty Springfield y me fijé en la canción 24 Hours from Tulsa, identifiqué unas frases clave que me gustaron así que me puse a ver la letra. Hice el ejercicio de ponerla toda en prosa porque como historia corta funciona perfecto y me parte el corazón.


24 Hours from Tulsa

Dearest darling I had to write to say that I won’t be home anymore because something happened to me while I was driving home and I’m not the same anymore.
Oh I was only 24 hours from Tulsa. Ah only one day away from your arms.
I saw a welcoming light and stopped to rest for the night and that is when I saw her as I pulled in outside of a small motel. She was there and so I walked up to her. Asked where I could get something to eat and she showed me where.
Oh I was only 24 hours from Tulsa. Ah only one day away from your arms.
She took me to a cafe I asked her if she would stay. She said okay.
Oh I was only 24 hours from Tulsa. Ah only one day away from your arms
Oh the jukebox started to play and nighttime turned into day as we were dancing closely. All of a sudden I lost control as I held her charms. And I caressed her, kissed her. Told her I’d die before I let her out of my arms.
Oh I was only 24 hours from Tulsa. Ah only one day away from your arms
I hate to do this to you but I love somebody new. What can I do. And I can never never never go home again.


Luego vi la interpretación de la versión original por Gene Pitney y me pareció precisa. La cara de que no hay nada que hacer cuando este tipo de cosas pasan.

I don’t want to be alone in my bedroom writing messages you won’t read

¿Qué es una buena escritura?

Flannery O’Connor decía que a la gente se le hace mucho más fácil escribir de ideas complejas con conceptualizaciones abstractas que describir algo que está viendo realmente.

Pero el mundo del escritor está hecho de materia.

Por eso esta canción de Hannah Diamond es tan bacán❤

Ciberfeminismo e Interseccionalidad

Esta semana fui invitada a exponer sobre ciberfeminismo e interseccionalidad en el OpenLab de la facultad de ingeniería de la Universidad de Chile. Esta es una transcripción de lo que dije.

“Somos el virus del desorden del nuevo mundo

El clítoris es una línea directa a la Matrix

Somos las que liquidan el código moral”

Las compañeras del colectivo artístico australiano VNS Matrix fueron las primeras en acuñar el término ciberfeminismo en el manifiesto ciberfeminista del año 1991. Desde el arte plantearon una vinculación entre mujeres y tecnología como un asunto político, imaginando un ciberespacio libre de patriarcado en el que múltiples identidades se construyeran libremente.

Esta perspectiva sobre las tecnologías, que insisto, se inició desde el arte, permite imaginar nuevos lenguajes en la creación de identidades, imaginar software y hardware feminista que interrumpa el orden masculino en los entornos digitales.

Éste es un ideal político radical y libertario porque propone una revuelta de mujeres y computadores contra un mundo opresor. Donna Haraway en el manifiesto cyborg también plantea esta aproximación radical, donde habla de la tecnología como “un argumento para el placer y la confusión de los límites, una posibilidad post-género de identidades cyborg parciales y contradictorias en su relación con las máquinas”.

Pero el sueño ciberfeminista no ha llegado. O se ha demorado en llegar.

Y es por culpa de no tener definición política, por el triunfo de narrativas extremadamente liberales tramposas relacionadas con la idea de que en Internet supuestamente somos todos iguales, que la comunidad de Internet es inteligente y se autorregula. Sin considerar ni cuestionar el hecho de que la red está llena de hombres y hombres blancos más encima.

Hoy las mujeres en Internet tienen un rol indistinto al del mundo offline. Las redes sociales de vigilancia nos agrupan en géneros binarios, nos hacen codificar nuestras relaciones sexuales de acuerdo a los entendimientos patriarcales de Facebook: estoy soltera, estoy casada, estoy pololeando, estoy saliendo con alguien ¿Dónde me anoto si mi sexualidad es disidente?

Por qué no analizamos qué tipo de cuerpos son los aceptados en Instagram y en Tumblr o por qué miles de mujeres alrededor del mundo exhiben felices en la red las basuras que se compran validando el consumismo desde lugares tan personales como los perfiles de redes sociales, espacios de intimidad que la publicidad tradicional anheló invadir por décadas.

Hoy existe una intromisión biopolítica perversa en donde son difusos los límites entre cuerpo y máquina y donde nos estamos convirtiendo en prisioneras. Justamente ahora estoy iniciando un trabajo sobre apps que supuestamente sirven para dar seguimiento a los ciclos menstruales, millones de mujeres en el mundo entregan voluntariamente esa información a estas compañías que profitan con esos datos y que además se permiten la licencia de categorizar a estas mujeres dentro de los márgenes de lo que para ellos constituye un cuerpo regular normal ¡Los emprendedores de Silicon Valley ahora se atreven a determinar cuál cuerpo es normal y cuál no! La misma venta de estos datos, al informar a otras empresas que por ejemplo una mujer está embarazada, permite el bombardeo de información a estas mujeres, información por supuesto desde una perspectiva donde el embarazo es algo deseable y donde el paso natural es gastar una fortuna en cosas de guagua.

Internet puede ser tan parecido al mundo offline. Hay acoso, adoración por el consumo, veneración al concepto de familia nuclear, exceso de romance heterosexual y dictadura de los cuerpos flacos.

Para peor se ha instalado una idea de mujeres y tecnología que no hace sino alimentar la estructura patriarcal, es el caso de la gente escandalizada porque no hay suficientes mujeres en Silicon Valley metidas en la tontera del escenario start-up, como si los empresarios usureros por tener vagina fueran mejores ¿Si Luksic tuviera vagina sería menos malo? Esas mujeres gerentes emprendedoras, siempre blancas y privilegiadas, emergen como referentes y los hombres blancos se quedan tranquilos jurando que cumplieron con la lucha feminista.

Es acá donde cobra importancia el concepto de interseccionalidad. Esta es una perspectiva teórica que se la debemos al feminismo negro cuando vieron cooptados sus intereses por lógicas de mujeres blancas. Es una aproximación para entender que existe una red sistemática de opresiones, donde se deben considerar componentes no sólo de género sino también de etnia, raza y clase. Con este concepto nos damos cuenta que el feminismo o ciberfeminismo de mujeres privilegiadas bordea lo inútil porque mantiene saludable el orden establecido. Patricia Hill Collins fue brillante al establecer que “los grupos oprimidos nos situamos con frecuencia en una situación en la que solamente somos escuchados si articulamos nuestras ideas en un lenguaje familiar y cómodo para el grupo dominante. Este requisito a menudo cambia el significado de nuestras ideas y sirve para realzar las de los grupos dominantes”.

Cuando eso pasa, tu feminismo es inútil, es servil a la lógica capitalista y no cambia nada.

Por eso estoy muy contenta de hablar estas cosas en esta facultad, una facultad históricamente sexista y rancia de lógicas patriarcales como la de la competencia, de qué difícil ser humildes cuando somos los mejores, esa soberbia que siempre hemos advertido quienes somos de las facultades pobres de la Universidad de Chile. Un espíritu profundamente sintomático de la comodificación de las carreras universitarias que tienen que responder a las necesidades del mercado neoliberal para mantenerse económicamente, donde no hay espacio para el pensamiento radical, solidario e igualitario. En este contexto deprimente, decidir adoptar un pensamiento como el ciberfeminista interseccional es lo que permitirá que instancias como esta, dedicada a la innovación tecnológica, sean trascendentes y no rastreras del capitalismo.

En ese sentido existen una serie de estrategias que se pueden adoptar. Hay iniciativas globales como Riseup, un colectivo que trabaja por el cambio social libertario y apuesta por la autodeterminación de grupos oprimidos entregando herramientas seguras libres de vigilancia y lógicas mercantilistas. México por su parte tiene una amplia escena tecnológica radical con instancias como el Laboratorio de Interconectividades dedicado a un hacking feminista por la cultura libre o los compañeros del Rancho Electrónico, un hackerspace en Ciudad de México que mantienen un modelo de cooperación colaborativa donde ofrecen y desarrollan trabajo en electrónica, en administración de sistemas Linux, en autodefensa digital, diseño web, en la vinculación de la música con las tecnologías libres y abiertas entre muchas otras iniciativas, o para nombrar un caso chileno, donde el panorama es mucho menos extenso, el proyecto el Galpón en Estación Central donde hacen talleres de reparación de electrodomésticos contra la obsolescencia programada.

Menciono estos ejemplos como casos que podemos tener como referentes ya que el primer paso es reconocer una postura claramente anticapitalista y así desarrollar autogestión ciberfeminista, software y hardware libre ciberfeminista, servidores autónomos ciberfeministas, formar nuestras propias redes ciberfeministas e ingobernables. Necesitamos programadoras, investigadoras y activistas que no sean blancas ni cuicas y que cuando usemos Internet no nos comportemos como el mercado nos indica sino que seamos extremadamente desobedientes.

Alcatraz

Alcatraz es una de las atracciones más importantes de San Francisco, aparece en las guías turísticas casi tanto como el Golden Gate. Existen cruceros que van a la ex cárcel y hoteles se promocionan por tener vista a la isla.

Y fue en una tienda de regalos donde se me partió el corazón.

Vendían unos set de postales con las reglas de Alcatraz, reglas como la obligación de portar todo el tiempo el número de identificación de presidiario, indicaciones sobre el confinamiento en caso de indisciplina, y lo más terrible, la obligación de trabajar ocho horas al día sin posibilidad de ausentarse.

Otra cosa que vendían era un cuadernillo con las actividades diarias de los prisioneros de Alcatraz. Todos los días se levantaban a las siete de la mañana para ser inspeccionados y contados, luego seguía una rutina de hacer filas y moverse como ganado con la advertencia de que en cualquier momento un gendarme podía detenerlos en búsqueda de objetos de contrabando.

Y la gente se compraba esas cuestiones. Todos muertos de la risa.

Pensé en Jody, el personaje más encantador de la novela Falconer de John Cheever, pensé en su escape tan inteligente y erótico. En cómo el alma del humano no existe para ser contenida entre unos barrotes.

Cuánta falta hace una reflexión crítica sobre las prisiones a nivel masivo. Es como si desde el “todo preso es un preso político” pasáramos directo al querer encerrar a todos los criminales en una isla. Por esa falta de reflexión es que existe Guantánamo, es que en San Miguel se encerró a un tipo que vendía discos piratas que se terminó muriendo quemado. No hay noción de la profunda tortura que significa estar preso y en consecuencia la deshumanización se naturaliza.

Las prisiones serán unas de las grandes vergüenzas de nuestra época, tal como fueron la esclavitud y como serán comer animales y el sexismo. Especialmente considerando el contexto actual donde constituyen un negocio descarado en el que a los capitalistas les conviene aumentar la población penal para forrarse con subsidios y mano de obra gratuita, un negocio que más encima garantiza su sustentabilidad en el sistema político al ser un aparato que despoja a los pobres del derecho a voto.

Es el momento de ponerse del lado correcto de la historia ¡Todos por la abolición de las cárceles!

Digital intersectionality

La semana pasada estuve en San Francisco en la conferencia RightsCon Silicon Valley e hice una presentación sobre interseccionalidad digital. Tuvo una recepción bacán, mucho más bacán de lo que imaginaba para un evento tan gringo así que decidí dejar acá la transcripción:

Hi everyone, in this session I’m going to talk very briefly about digital intersectionality.

Intersectionality is a concept that has been popularized in black feminism, a reference is definitely Patricia Hill Collins in her book Black Feminist Thought where she exposed how different is the subject of feminism for different women depending how many types of oppressions overlap in their identities.

It is not possible to analyze every woman under only one big lens of gender, factors as class, nationality and race should be taken into account. This was a huge advancement in the study of discriminations and as people who work in technology and human rights is a concept that we should address.

For example, with FTAs as TPP most stakeholders intend to talk about general rules about copyright without considering the huge privilege of a north that has profited for centuries of the rest of the world culture for free and now in the south we’re supposed to sit with them and talk horizontally about exceptions and liability. No. We want the abolition of copyright for our people, we want to overcome the privileges of the north.

Or when we talk about women and technology. Is very common to hear about first world priorities as the struggle of female corporate tech CEOs or female tech entrepreneurs, a subject clearly fundamental here in San Francisco but not relevant to us since in our Latin American patriarchal societies we have to worry about the women that every day are killed and harassed with the help of digital resources, in a context like that we are not available to talk about apps nor the Silicon Valley jargon, is a subject you’re not solving with apps.

Big issue isn’t it? But how we can solve this. Let me tell you about some examples from the Latin American activism that I consider successful.

In Chile abortion is penalized under any circumstance, even if your life is at risk because of the pregnancy, or if the fetus is dead inside you, even if you’ve been raped, 12 year old girls are forced to become mothers and women who interrupt their pregnancies go to jail and are publicly harassed and judged. This is one of the biggest issues for us Chilean feminists and as activists in technology is something that we can not ignore. After considering very seriously this extremely complicated context we worked together and we activists have been able to teach on the use of secure communications channels for feminist organizations who provide information on how to perform safe abortions, now more and more women are using encryption for the protection of their identities and avoid jail.

Or let me tell you about surveillance in Chile. We can not talk about it without incorporating the case of the Mapuche people in the south, our largest native group. They are constantly harassed by the police and surveilled by drones bought by military bodies, they are even subject to a special legislation where their rights are constantly ignored because our government considers them terrorists for trying to recover their lands from the hands of corporations. In a case like this we can’t just talk about security policy in some panels formed by privileged lawyers, this is an urgency and Chilean activists have provided information on digital self defence against surveillance and police, the acknowledgement of the using of drones, or methods on how can you avoid compromising your identity. Without this approach any effort as discussions about surveillance in conferences like this one is going to be not relevant.

Should we ban white people from these discussions? We wish but we know we shouldn’t. We want to involve everyone in the quest of a more egalitarian society but before doing anything every person should check their own privileges, is an exercise that all of us must do before trying to approach any social issue, for example, I hate when women from the first world with only superficial knowledge of our circumstances go to Latin America and tell me what we feminists should do, and because I hate them so much I know that I have to consider my own privilege in order to not be like this annoying people from the north. I’m not in the peak of the pyramid of privilege, I am a woman, from Latin America, coming from a low class sector of society but I have to put myself in the place of even less privileged women than me. What about trans women, what about disabled women. I want to finish this talk saying that I envision a digital environment where every community is seriously taken into account, is a matter of respect, is a matter of solidarity.

¿Por qué no podemos ser bacanes? :(

Hoy tuve un día perfecto. Me estoy quedando en Mission, San Francisco y lo amo. Estuve en un parque leyendo con un solcito delicioso, fui a tres librerías alucinantes y prácticamente no hay heterosexualidad a mi alrededor.

Pero lo que quiero contar es que hoy fui al teatro Castro, un lugar legendario de la cultura gay de San Francisco donde había un panorama que parecía que lo hubieran sacado de mis sueños. Era una proyección de La Sirenita versión “sing along”. Todas las canciones de la película estaban con subtítulos para que el público cantara dándolo todo. A la entrada te regalaban una corona, una varita mágica y burbujas para usar durante la película.

He visto tantas veces La Sirenita pero nunca fue tan bacán como hoy. Lo pasé tan bien, me emocioné imaginándome como una Ariel que, al igual que las protagonistas de Clarice Lispector, no le basta con lo que tiene y quiere más.

Y claro que me pregunto por qué no hacemos estas ideas en Chile, en qué estamos topando ¿Estamos esperando que se le ocurra a una marca de cervezas? ¿Por qué nos cuesta tanto organizarnos entre desconocidos y ocupar nuestra ciudad para hacer las leseras que queramos?